Cuentos
La sección Cuentos reúne relatos breves nacidos de la imaginación, la memoria, la observación y las preguntas que acompañan a quienes escriben.
Aquí conviven historias íntimas, fantásticas, cotidianas, extrañas o reflexivas; textos que abren una puerta, presentan un conflicto, revelan una emoción o dejan al lector frente a una imagen difícil de olvidar.
Cada cuento del Rincón de los Escritores forma parte de una conversación más amplia: la de una comunidad que ha encontrado en la narrativa una manera de mirar la vida, inventarla, recordarla y compartirla.
Soñó que estaba muerto y no pudo despertar. Quería abrir los ojos, moverse, hablar, bostezar, en fin, todo lo que hacía siempre antes de pararse de la cama para ir al baño a empezar la jornada. No podía, algo superior a su mente le quitaba la voluntad de hacer y…
- Detalles
- Escrito por: Elena Ortiz Muñiz
- Categoría: Cuentos
- Visitas: 2631
Era una mujer independiente, no por convicción sino porque nadie quería convivir con ella. Se dedicó fehacientemente a alejar a todo mundo de su lado. A pesar de tener buenos amigos, pretendientes ocasionales, familia, un futuro que se vislumbraba próspero, por lo que, materialmente no había nada que no pudiese…
- Detalles
- Escrito por: Sergio Marentes
- Categoría: Cuentos
- Visitas: 1938
Las personas que a menudo, con cierta pizca de orgullo, aparentan ser recias y difíciles de penetrar, son comparables de forma hipotética con un bella y singular tortuga; lo que nos exponen o mejor aun, lo que creemos ver no es otra cosa que el fortísimo caparazón con su innegable…
Siempre soñó con ser un vampiro. Desde el día que presentaron en la plaza del pueblo una película de Polansky sobre unos vampiros humanos, pensó que llevaba en sus venas el virus de lo vampiresco. Sacó esta conclusión porque no le agradaba el día, el sol le mortificaba la vista…
- Detalles
- Escrito por: alexander novoa cabrera
- Categoría: Cuentos
- Visitas: 2364
Estaba sentado al borde de su cama, mirando en la oscuridad cómo la soga gruesa y tosca pendía apaciblemente de una viga del techo, y, aunque no podía verla sino de una forma vaga y difusa, su presencia lo obligaba a actuar. De otro lado, no se escuchaba a nadie…
Por aquellas malditas mañas de poner apodos en los pueblos, al más debilucho, tímido y pendejo lo apodan Sansón. Y la muchacha del título, la amiga de Sansón, tampoco era Dalila. La verdad, todos los llamábamos por sus apodos y muy pocos estábamos enterados de cómo los bautizaron su papá…
- Detalles
- Escrito por: Mariana Margot Bourdelle
- Categoría: Cuentos
- Visitas: 1932
Hoy desperté en el zócalo. Abrí los ojos, vidriosos y nadando en telarañas de lágrimas resecas; estaba en el zócalo. No sé por donde comenzar, supongo que en el momento en que me di cuenta de que había recién amanecido en el zócalo y las moscas reciclaban sus ires y…
- Detalles
- Escrito por: Mariana Margot Bourdelle
- Categoría: Cuentos
- Visitas: 1537
Un Cuello. Ya no se sabe porque escribir. Lo hago simplemente porque sé que lo hago mientras me pregunto el porque al seguir haciéndolo, y otras frases con interminable vaivén haciéndola de acotación por encima de esta frase, ansina es.
Dos torres por cuello, no son de marfil, de ébano…
- Detalles
- Escrito por: Mariana Margot Bourdelle
- Categoría: Cuentos
- Visitas: 2752
Cerró los ojos durante aquel atardecer, en aquella vecindad, vecindad de curados recuerdos, sus perversos juegos infantiles, la atroz prolongación de su cuerpo, sus borracheras desenfadadas, todo recuerdo frugal se entremezcla con nostálgicos suspiros, expulsados todos de manera animal, cruzan todos una y otra vez el lindero del tiempo y…
- Detalles
- Escrito por: Ben Mejia Rohenes
- Categoría: Cuentos
- Visitas: 1932
Vivía en un pueblo pequeño a las afueras de la capital donde conducía a diario para llegar al trabajo y dedicarle ocho largas horas de su día a lo que realmente no estaba muy a gusto pero que hacía muy profesionalmente y aunque siempre estaba a la expectativa de algo…