Después de  vagar caminando por un círculo en espiral de espejos que se reflejaban a si mismos...infinitamente, se sentó abatido, en el suelo.

Sólo uno de ellos  reflejaba apenas su espalda, se levantó presuroso, para encontrar la salida, pero ahora su rostro no aparecía por ninguna parte.

Comparte este textoAyuda a que encuentre nuevos lectores.
COMUNIDAD

Comentarios · 0

Lee la conversación alrededor de este texto y participa con respeto.

Todavía no hay comentarios. Puedes iniciar la conversación.