El mendigo leproso y sifilítico, por razones inexplicables de la vida, consiguió una amante joven, hermosa, intelectual y millonaria.
Una noche la bella, en medio del llanto, le juró que lo amaba sin ninguna condición y el desgraciado no le creyó.
El mendigo leproso y sifilítico, por razones inexplicables de la vida, consiguió una amante joven, hermosa, intelectual y millonaria.
Una noche la bella, en medio del llanto, le juró que lo amaba sin ninguna condición y el desgraciado no le creyó.
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