El arma brilla. Y su mano sigue sovando el cañón, su mujer prepara la cena, y el recuerda los que se ha cargado.
Brilla insistente, de repente un estruendo, y la mujer en la cocina toca su estómago y ve su mano con sangre.
El arma brilla. Y su mano sigue sovando el cañón, su mujer prepara la cena, y el recuerda los que se ha cargado.
Brilla insistente, de repente un estruendo, y la mujer en la cocina toca su estómago y ve su mano con sangre.
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