Segundo lugar en concurso de microcuentos Universidad Católica Chile.

            Aldonsa Mantequilla, la chiquilla de la esquina, durmió patas arriba y le subió la fiebre. “¡Qué horror!”, gritó la vieja en la mañana al encontrarla derretida. Con Aldonsa untó el pan, tomó el desayuno y así se pagó de todo el alquiler que la niña le debía.

Comparte este textoAyuda a que encuentre nuevos lectores.
COMUNIDAD

Comentarios · 0

Lee la conversación alrededor de este texto y participa con respeto.

Todavía no hay comentarios. Puedes iniciar la conversación.