Tu amor se ha incrustado en cada parte de mis huesos, sea enterrado en mi clavícula y tal como si fueses un martillo golpeaste muchos clavos en cada parte rota, hasta reparar cada daño, y ¿Ahora como arrancar esas puntillas si tan clavadas están?. Tal vez necesitaría de un martillo tan fino como el que usaste para reparar todo dentro de mí, pero ¿Cómo hacer?, de diez martillo, sólo dos son adecuando, y ya uno es irrecuperable y el otro quizás ya esté en uso. y tendría que morir y volver a nacer, para en la otra vida encontrarte y sacar los clavos que enterraste en mí, o quizás, ¿Volver a amarte?. 

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