A través del tiempo
crecemos, viajamos, aprendemos, amamos y desamamos.
Hay mil sueños que cumplir, fracasos que asimilar
y vivencias que almacenar pues andando hay que seguir.
Sin embargo, ricos o pobres, mediocres o exitosos,
casados o solteros, con hijos o sin ellos...
Siempre hay un momento en que detenemos
un instante breve nuestros apurados pasos...
Para remontarnos a la infancia.
A ese minuto exacto, después de un día pesado,
en que a pesar de los infortunios de la existencia,
al abrir la puerta del hogar...
El aroma de la sopa de mamá
nos anuncia que ningún problema puede durar,
pues aunque las preocupaciones nos logren alterar
pase lo que pase, en casa...a salvo se está
Elena Ortiz Muñiz
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