Un día encontré en mis manos,
Una carta que decía,
Cuanto me odiabas,
Y cuanto me querías.

Me odiabas,
Por hacerte llorar,
Me querías,
Porque siempre te iba a consolar.

Me odiabas
por el sufrimiento,
De estos años,
Me querías,
Por las pocas y simples Alegrías.

Pero más me odiabas,
Por no poderme sacar,
De tu corazón,
Y más me querías,
Porque sabes bien,
De mi simple y honesto Amor.