Me dejaste, con un suspiro atrapado en las manos,

Me dejaste, y ese día tiré mi corazón al mar,
para que se lo comieran los caracoles, lentamente.

Me dejaste y yo te busqué, pregunté en todas partes por ti,
y hasta el viento se detuvo para no susurrarme donde estabas.

Me dejaste y yo me dejé para no recordarte.

Comparte este textoAyuda a que encuentre nuevos lectores.
COMUNIDAD

Comentarios · 0

Lee la conversación alrededor de este texto y participa con respeto.

Todavía no hay comentarios. Puedes iniciar la conversación.