Eres causa de mi orgullo; me regalaste toda tu dedicación tu ternura
me causaba admiración tus cabellos blancos, tus tiernas caricias...
Y es que te admiro tanto... Tanto... Tanto,
que tu recuerdo alegra mis días,
una mirada mía te hizo amarme hasta hoy y es que conmigo
conociste el amor,
aún siento tus besos tus suaves caricias...

De ti heredé valores que me hacen los días muy feliz,
te llenabas de orgullo con mis triunfos y criticabas mis travesuras...
Me dejaste sentir toda tu nobleza y tu amor,
Me castigaste con mucho amor cuando lo merecía,
hoy en tu vejez conservas aún tu hermosura sobretodo tus
hermosos ojos color aceituna;
eres mi vida te amo con dulzura    P A P Á..

Ena Patricia Sierra Molina

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