Su voz iluminó el cielo nocturno
De un pecador sin alma
Y... cómo las estrellas estallan en un sincero silencio
La miserablesa de su tormento se perdió en Neptuno
Como la noche eterna que él ama
Se estremeció la piel gris de la Luna
Por fin, su rostro sonreía.
Por fin, su rostro sonreía. - Poema
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- Escrito por: W. Camilo Castillo P.
- Categoría: Poemas
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