Su voz iluminó el cielo nocturno
De un pecador sin alma
Y... cómo las estrellas estallan en un sincero silencio
La miserablesa de su tormento se perdió en Neptuno
Como la noche eterna que él ama
Se estremeció la piel gris de la Luna
Por fin, su rostro sonreía.
Comparte este textoAyuda a que encuentre nuevos lectores.
COMUNIDAD

Comentarios · 0

Lee la conversación alrededor de este texto y participa con respeto.

Todavía no hay comentarios. Puedes iniciar la conversación.