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Espero impaciente las noches,
Porqué durmiendo lo veo llegar,
No quiero abrir los ojos por las mañanas,
A pesar de que más de las doce son ya.
Me estoy volviendo loco lentamente,
Estoy perdiendo la poca razón.
Ayúdame Dios mío a detenerme,
Ayudame, te lo pido de corazón.
jueves, 25 de mayo de 2000