Receso
Querido lector, entiendo la pesadez de este relato. Créame, lo entiendo, por algo lo escribí. La razón de esta hoja en blanco no es otra sino un receso a todo lo ocurrido, como el descanso a mitad de obra de teatro, pero distinto. Con fin de hacerte sentar y pensar en lo que has hecho (atrevido a leer este relato). Aquí tienes, una hoja en blanco (bueno, casi) para pensar en lo que leíste, escribirlo o sencillamente des estresaste arrancando esta hoja o rallándola como si fuera la de cualquier cuaderno, adelante, no tengas miedo. El uso de este pedazo de papel es diferente al uso de los demás pedazos de papel en este libro. Éste entregó sus derechos de hoja para darle al lector lo que desee, para darte a ti lo que desees (no olvides lo que estas leyendo, esto es solo una pausa).
...mi sueño, 6 soles rodeados de un millón de nubes en un cielo de mas de 180 grados. Una casa que cambia a mi gusto, dejándome siempre al lado de mi pedido. Unas vistas tan hermosas que no me dejan aburrir. Cada sol, tan distinto del otro, parece vivir, hablar... parlar con sus compañeros, susurros que hacen de esta vida , una mas bella. Montañas, bosques que dejan pasar la luz perfectamente, árboles transparentes que dejan una gama de colores en el suelo... me inspiran para inspirarme. Sin dios, sin vida en realidad. No modernidad, nada de artefactos inútiles o... al menos para mi... Susurros de los soles entrando a mis oídos dejándome escuchar palabras exquisitas, respuestas del viento. Las hojas? Los árboles? Sólo respuestas. Soledad, ausencia de odio, plenidad absoluta, carencia de pensamientos morbosos que hagan al mundo "salir adelante". Todo es perfecto pero un desastroso fin. Es como morir nuevamente y revivir entre tinieblas... fin del sueño, la vida. Mi hermano incitándome a repetir lo desastroso me invita a subir hacia esos gemidos emitidos desde el lugar de mi inicio como artista. Decido ejercitarme y subo tras él. La adrenalina me traba en el viaje y llegando al punto máximo de la excitación veo nuevamente el cadáver de la niñita y su amiguita. Dos niñas reflejando mi realidad, mis sueños... mis puertas. Una, tan linda como un ángel, blanco de pies a.... pero a lo igual que en mi hermoso sueño, con un desastroso final. Al lado otra niña maltratada por el racismo de la sociedad, maltratada por mi de pies a.... pero al igual que en mi desastrosa vida, un hermoso final. Mis dos vidas, mis dos puertas sentadas una junto a otra queriendo ser la misma. Que hermosa imagen, pero como siempre con un defecto. Roja, empapada en sangre, sudor, lágrimas y otras segregaciones, histérica (este no es el problema), tan viva como yo, queriendo dañar mi obra de arte. Grita eufórica Palabras del Descontrolado viendo la cabeza destrozada de su hija. Permanezco en la puerta al otro lado de la habitación y veo claramente como mi compañero se me adelanta y en cuestión de segundos hace de ella otra escultura inerte. Esto me enfurece, ella era mía. Por qué me la quitó? Maldito morboso, le grito sin compasión. Me siento como un escritor sin pluma, como un pintor sin lienzo, como un escultor sin cincel. Soy un artista frustrado. Desilusionado se abalanza sobre mi, intenta golpearme, mi ira le gana a su desilusión y le golpeo con lo más cercano a mi mano. Su tabique parece desintegrarse haciéndole caer sin vuelta. Silencio total. Me arrepiento le veo directamente a sus ojos delirantes y recuerdo, ya no soy un artista. Su cara desfigurada nunca existió, se levanta como si nada le hubiera tocado y me propina un golpe directo en donde mis descendientes dependen. Me desespero, cómo no le hice nada?
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