Estoy esperando aún
Los últimos días,
de los últimos meses,
de estos últimos años,
tan cerca como
el último encuentro,
te observo continuamente;
paso noches en vela
mirándote dormir,
y al amanecer
espero que digas
alguna palabra amable
que me reconforte y me permita
sentirme viva en tu corazón.
A veces despierto
y me quedo esperando un “te quiero”,
un beso, un “estás linda,
pero entiendo que estás pensativo,
que ya debes salir,
que no quieres hoy decir nada,
que este no es el día del amor
y entonces paciente
te vuelvo a contemplar
y me digo que no te debo
acosar con tanto amor.
Otro día,
preparo tus cosas con cariño,
cocino aunque no es lo que más me gusta
y te juro me esfuerzo por dejar tu ropa lista.
Enfurecido gritas y regañas
por lo mal que lo he hecho,
pero te noto tan enojado, entonces,
prefiero callar y tratar de mejorar.
Otro día,
Decidí embellecerme para ti;
segura que era
el elemento que faltaba
para llamar tu atención,
y que, como al principio
de nuestras vidas,
me dijeras algo lindo,
y finalmente
te sintieras orgulloso
de tener una mujer
sugestiva a tu lado.
pero no estuviste interesado
más que en hacerme ver defectos,
y descalificar mi decisión,
y a cada instante insistir
en mi garrafal equivocación
pero interpreté que
me amabas como antes,
callé y lloré en silencio
y sencillamente continué para ti.
Otro día
traté de seducirte,
haciendo cosas creativas
que me sonrojaban,
para que te interesaras en mi
y con total hastura dijiste,
que si no me daba pena;
me sentí inútil
y torpe para seducirte,
pero al final advertí
que no te gusta ser extasiado,
y prometí no intentar
cosas desatinadas y tontas.
Finalmente
quiero decirte,
que estoy aquí para ti;
anhelando encontrarte
en cualquier momento adecuado,
para que me puedas ver
con los ojos que yo te veo,
y entiendas cuánto te amo
y cuál es la razón de mi paciencia,
de mi espera, de mi entrega,
de quererte cambiar, no para mí,
sino por el tú
que eras cuando me amabas.
Hoy
quiero decirte,
que la fuerza del amor
no agota la valentía
de los seres humanos,
que como tus pequeños duendes
yo también anhelo un te amo,
“estas linda”, “te extraño” o sencillamente
una flor o una noche sólo de los dos.