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A eso de las cuatro de la mañana una imagen vino clara a mi memoria, era la cara de ella, de mi esposa, pero no solo fue su cara lo que vi, recordé la casa donde vivo, las personas que viven cerca de allí, algunos amigos, amigas, otras gentes de las que no tengo la menor idea de quienes puedan ser. Todo estaba confuso, eran imágenes superpuestas unas a otras, como una película cortada en momentos intempestivos, donde no sabes cual es el principio y cual es el final, mi cerebro era simplemente un torbellino de ideas sin pies ni cabeza.
Sinceramente no se exactamente que es lo que quiero recordar, tampoco se si quiero recordar algo, me siento tan bien así, demasiado bien. A veces mis manos parecen demasiado viejas, siento que se me hace tarde para ir al colegio, de pronto se que el colegio a quedado atrás hace años, mi conciencia se revela, mi vida aparece muerta con todo esto, sin embargo estoy vivo. Tengo hambre, casi siempre tengo hambre, eso si lo recuerdo, ella también tiene hambre, mis niños también tienen hambre, ¿tengo niños?, ella no los mencionó; es cierto, tengo niños, los recuerdo bien, ¿porque ella no los mencionaría?, ¿será porque no quiere que recuerde que tienen hambre?, vaya estupidez, al final eso siempre se recuerda, ¿dónde estarán mis niños?, ¿porqué no han venido a verme?, son tres, ¿o cuatro?, a pesar de todo mi memoria me falla, ¡maldita sea!, ya estoy harto de todo esto, quiero recordar, quiero saber cómo son sus caras, quiero recordar porque se que todos teníamos hambre siempre, quiero recordar porque estoy yo aquí y porque ella no mencionó a los niños cuando vino, ¿o será ue eso yo no debo saberlo?