2.                 Las fotos

 

Manolo marcó los emplazamientos en un plano turístico de la ciudad y tras esto comentó:


     -¿Tú no eres de aquí?, de Andalucía me refiero. ¿Verdad?.


     -No, soy de Barcelona, estoy de vacaciones.


     -¿Solo?.


     -Sí, a veces es mejor solo que mal acompañado.


     -Ahí te tengo que dar la razón. Bueno, sobre el tema de las fotos, veo que han escogido los monumentos más representativos de la ciudad. No los podremos recorrer todos a pie en un día, son muchos y sería bastante difícil. A ver que te parece esto: como nosotros tenemos una cámara instantánea, lo que podríamos hacer es dividirnos en dos grupos. Tú tomas la cámara de recepción y te encargas de unos monumentos, mi mujer y yo nos encargamos de los otros. ¿Qué te parece?.


     -Bueno, a mí me da igual. Lo que vosotros digáis. Pero tampoco hay que tomárselo muy en serio, no se trata de una competición.


     -No, claro que no, pero de esta forma cada cual va a su aire. ¿No te parece?.


Estaba claro que aquella pareja prefería estar sin su compañía. Antonio no insistió mucho, más valía ir solo que presentir que eres un estorbo.


     -Bueno, yo no tengo inconveniente –contestó Antonio con resignación.


     -Tal y como aparecen los monumentos en el plano, han seguido una ruta para hacer la lista –explicaba Manolo-. Podemos dividirla en dos. Para ello, hay que llegar hasta el Puente Nuevo después, mi mujer y yo podemos ir en dirección sur hacia La Ciudad y San Francisco. Tú puedes tomar dirección este, hacia el Padre Jesús, eso quiere decir que, nosotros nos encargamos de siete monumentos de la lista y tú, te encargarías de los otros siete. ¿Qué te parece?.


     -¿Qué querían que les dijera? –pensó Antonio. Ante la sugerencia tan clara de “no molestar”, no existía duda posible-. Bueno..., lo podemos hacer así, como vosotros proponéis –contestó siguiendo la corriente y asumiendo el punto de vista de los García.


     -¡Estupendo!. Aquí tienes el mapa, esta línea que he dibujado es tu ruta. Entonces, nos vemos esta noche para juntar las fotos –propuso Manolo.


     -Vale, pues hasta esta noche –confirmó Antonio.


     -Acuérdate de recoger la cámara de recepción –le recordaron a modo de despedida.


     -Esta pareja es un poco rara -pensó el muchacho con el plano en la mano-, en cualquier caso, siempre podríamos haber hecho una pequeña parte del camino juntos. Todos teníamos que pasar por el Puente Nuevo, hasta no haberlo cruzado, nuestros caminos no tomarían direcciones divergentes.